Querida Sophie:
En tus quince años quiero regalarte algo que puedas guardar y volver a leer cuando quieras: unas palabras escritas con todo mi cariño.
Te he visto crecer y me emociona pensar en todo lo que todavía te espera: sueños por descubrir, momentos felices y experiencias que te ayudarán a encontrar tu propio camino. Deseo que esta nueva etapa te encuentre rodeada de amor, con ilusión y confianza en ti misma.
También quiero que tengas algo muy claro: las diferencias que puedan existir entre los adultos no son responsabilidad tuya y no cambian el cariño que siento por ti. No tienes que escoger un lado ni resolver nada. Tú tienes un lugar propio y muy querido en mi vida, simplemente por ser tú.
Te quiero mucho, Sophie. Te valoro y me importa que lo sepas. Aunque algunas circunstancias hayan cambiado, mi deseo de verte feliz y de que podamos seguir compartiendo momentos bonitos sigue aquí.
Deseo que nunca olvides cuánto vales, que te atrevas a perseguir lo que te ilusiona y que encuentres personas que te quieran, te respeten y celebren contigo tus alegrías.
Este detalle lo preparé pensando en ti. Ojalá, cuando vuelvas a verlo con el paso de los años, recuerdes el cariño con el que te lo di y lo especial que eres para mí.
Felices quince años, mi querida Sophie. Que tengas muchas razones para sonreír y recuerdos hermosos de esta etapa.